Todas Las Actividades de Bariloche que No Puedes Perderte

Presentamos las siguientes actividades imprescindibles para realizar en Bariloche, una fascinante ciudad ubicada en el centro del Parque Nacional Huapi, que seduce fácilmente con sus exuberantes paisajes naturales, su oferta de turismo de aventura y su rica cultura gastronómica y chocolatera.

Paseo por el centro cívico

Sin duda, la primera actividad a realizar en Bariloche corresponde a un paseo por su pequeño centro cívico, un barrio encantador caracterizado por su arquitectura de madera y piedra verde, con muchas similitudes con las construcciones de las regiones montañosas suizas o austriacas.

Un descanso en el pequeño museo patagónico ubicado en uno de sus edificios, es también una gran oportunidad para conocer más sobre la historia patagónica de Argentina, encontrando diversas piezas de pueblos indígenas, ciencias naturales, cartas de viajeros y fotografías de la región.

Compra de artesanías típicas

Bariloche es un pueblo conocido por su tradición artesanal, con una gama de productos típicos que incluyen chocolates y dulces, artesanías de madera y cerámica, joyas con piedras preciosas y telas hiladas a mano, teñidas con técnicas artesanales.

Si bien por toda la ciudad se pueden encontrar innumerables comercios y mercados, donde se pueden adquirir productos y trabajos típicos de la región, uno de los más famosos es la Feria Municipal de Artesanía, a unos pasos del centro cívico, con muchos puestos donde poder elegir entre obras originales de artesanos y souvenirs comunes.

Subir al Cerro Campanario

Para quienes buscan las mejores vistas de la ciudad y su entorno natural, un lugar imperdible para visitar es el Cerro Campanario, una montaña de más de 1000 metros de altura, ubicada a solo 17 kilómetros de Bariloche, posible escalar a pie o en telesilla.

Desde su cima se puede disfrutar de la vista de los lagos Nahuel Huapi y Perito Moreno, Otto, Bellavista, cerros Catedral y Capilla, Colonia Suiza e Isla Victoria, entre otras maravillas.

También una pequeña repostería, te permite refugiarte del frío, degustando el famoso chocolate caliente Barilochense.

Ascenso al Cerro Otto

Otra de las mejores opciones para disfrutar de una vista panorámica de la ciudad y el Parque Nacional Nahuel Huapi es el Cerro Otto, una montaña de 1405 metros de altura, ubicada a 10 kilómetros de Bariloche, con posibilidad de escalar a pie, en carro o mediante telesillas.

Desde su cumbre es posible observar los lagos Nahuel Huapi, Moreno, Gutiérrez, los cerros Tronador y Catedral y las penínsulas de San Pedro y Llao Llao.

En lo alto del cerro, también podrás degustar las delicias de su repostería giratoria o, si es invierno, bajar a toda velocidad por las distintas pistas de esquí.

Esquiar en Cerro Catedral

Quizás la actividad más famosa para realizar en Bariloche en invierno, está constituida por la amplia oferta de deportes invernales que permite el Cerro Catedral, una montaña de 2388 metros de altura, ubicada a 19 kilómetros de la ciudad.

Sus instalaciones incluyen un área de esquí de más de 600 hectáreas, 54 pistas de diferente dificultad y una animada base que reúne restaurantes, tiendas, confitería y hoteles.

Excursión al Cerro Tronador

Una de las mejores caminatas que se puede hacer desde Bariloche, es la visita al Cerro Tronador, un volcán activo de 3491 metros de altura ubicado en la frontera de Argentina y Chile, famoso por el constante ruido del trueno perceptible en sus alrededores, producido por el desprendimiento de hielo de sus glaciares.

La excursión a su base permite visitar diversos escenarios naturales del Parque Nacional Nahuel Huapi, que incluyen grandes áreas de bosque nativo, lagos, playas, montañas y cascadas.

Entre sus múltiples atractivos, no se puede dejar de mencionar el exótico Ventisquero Negro, con sus hielos de tonos oscuros.

Excursión al lago Gutiérrez

Otra excursión recomendada desde Bariloche es la visita al Lago Gutiérrez, un lago de aguas cálidas ubicado a 25 kilómetros de Bariloche, particularmente popular por las hermosas vistas que se pueden obtener desde los cerros de Otto, Catedral y Ventana.

En el sitio, puedes elegir entre diferentes rutas para caminar por los bosques milenarios de coihues y cascadas, siendo la más famosa el Paseo de los Duendes. En el mismo lago también se puede nadar o hacer kayak.

Navegación a Puerto Blest

Para quienes gustan de navegar, una de las mejores alternativas que ofrece Bariloche es el paseo en lancha por el brazo más importante del lago Nahuel Huapi: El Blest, un lugar de extraordinaria belleza, caracterizado por sus fiordos y ambientes de selva valdiviana.

Las salidas se realizan desde Puerto Pañuelo (a 20 kilómetros de Bariloche), navegando durante aproximadamente 1 hora hasta llegar a Puerto Blest.

En general, las agencias que operan estos tours también cruzan a Puerto Cantaros y realizan excursiones opcionales al Lago Frías.

Pesca con Mosca

Las flotadas de pesca en Bariloche son un atractivo para un gran número de aficionados y principiantes de la pesca con mosca.

Para empezar, un guía de pesca con mosca es el camino a seguir, ya que conocen el equipaje adecuado, señalan los lugares de pesca más convenientes y enseñan las técnicas necesarias para ser un pescador con mosca.

Navegación a Isla Victoria

Igualmente interesante para quienes gustan de navegar es la excursión a Isla Victoria, una isla ubicada en medio del lago Nahuel Huapi, a la que se llega en catamaranes, atravesando exuberantes paisajes de bosques y montañas.

Una vez en la isla, se puede realizar una gran variedad de actividades recreativas, a saber: senderismo, visitas a cuevas con pinturas rupestres, avistamiento de ciervos, teleféricos al Balcón Maravilla o simplemente relajarse en la playa de Toro.

Prueba todo tipo de bombones

Finalmente, una actividad simplemente imperdible en Bariloche es la visita a una de las tantas chocolaterías de la ciudad, degustando las infinitas variedades de este producto tan típico de la tradición local.

Aunque no existe la ruta del chocolate en sí, una de las mejores opciones es simplemente caminar por la Rua Mitre, un lugar con decenas de chocolaterías y casas de té, que se caracterizan por sus encantadores escaparates, donde se exhiben apetitosos chocolates, nogates, sándwiches, mazapanes y chocolates.